Top 5 – Todo sobre Peter Sellers

Martes, 8 de noviembre del 2011 6:53 am comentarios

Inundados por los malos remakes, acorralados por las franquicias y asfixiados por la mediocridad narrativa, a veces es refrescante volver a las raíces…

Y si alguien alguna vez piensa en las raíces de la comedia, si cava profundo en la historia del cine, va a descubrir como un jeroglífico olvidado el nombre de Peter Sellers. No quiero aburrirlos con su biografía, que pueden leerla acá. De más está decir que Sellers fue uno de los actores más impecables de su generación;  una mente privilegiada para la comedia y una presencia indiscutible en sus películas más serias. Existen aquellos que subestiman la dificultad de hacer reír pero Sellers fue uno de los primeros en hacerlo de manera inteligente y absurda. Les presentamos cinco películas que lo muestran en algunas de sus facetas, todas imprescindibles.

5) Being There (Ashby, 1979)

Cuando vi por primera vez “The Life and Death of Peter Sellers”, la excelente biopic sobre la vida de Sellers que protagonizó Geoffrey Rush, no pudo sino impactarme el final. Se muestra a Sellers en los últimos meses de su vida, arrepentido de sus actos de soberbia y humilde en la aceptación de su talento. Estaba grabando Being There, una película extraña, graciosa y triste. Me dio curiosidad y la bajé. Cuenta la historia de un jardinero de edad mediana, Chance (Sellers) que se ve obligado a abandonar la casa en la que trabajó y vivió siempre después de la muerte de sus empleadores. Pero Chance es un tipo especial: todo su conocimiento, todo lo que sale de su boca, lo aprendió antes de la televisión. Eso lo hace un personaje peculiar para sus nuevos empleadores, Ben (Melvyn Douglas, que ganó un Oscar por este rol) y Eve (Shirley MacLaine).

¿Por qué hay que ver Being There? Hay, principalmente, dos razones: primero, porque si te gusta Sellers, no podés no ver la última película que se estrenó mientras estuvo vivo; segundo: porque Sellers se la roba, aunque de manera generosa le da unos toques a sus compañeros de equipo para que ellos también se luzcan. Pero la verdad es que Sellers es tan impecable en su drama como en su comedia y en Being There, a punto de morir, nos da la oportunidad de ver mucho de lo que nunca vimos antes. La seriedad que le imprime a la peculiaridad de Chance es extraordinaria. Imperdible.

4) Lolita (Kubrick, 1962)

Sellers no es aquí el protagonista y su presencia, muchas veces escondido detrás de diferentes disfraces, es casi como la conciencia de Humbert Humbert (James Mason), el profesor pervertido que se enamora de una adolescente de 14 años, Lolita (Sue Lyon), y se termina casando con su madre, Charlotte (Shelley Winters) para poder formar un vinculo con la adolescente. En lo que uno sólo puede considerar un twist trágico, Humbert se va a acercar demasiado a su hijastra y va a llegar a tener una relación incestuosa y enferma que no va a terminar bien para nadie. Pero hasta que se concreta, Sellers juega un rol fundamental: interpreta a Clare Quilty, un amigo escritor de Humbert, que sólo aparece como si mismo una vez en la historia. Uno se pregunta si no será que Humbert se está imaginando a Quilty o si, en definitiva, él aparece disfrazado, pero su presencia nunca es casual. Sirve como frontón para Humbert le pegue a la pelota de sus escrúpulos. Y Kubrick, que amaba la versatilidad de Sellers, lo deja ser la piel de los diferentes personajes. Es un peliculón más allá de Sellers, pero qué espectacular que está.

3) The Pink Panther (“La pantera rosa”, Edwards, 1963)

The Pink Panther es la primera en la serie de películas sobre el detective Jacques Clouseau que llevarían a Sellers a la fama. Finalmente él terminaría odiando esa fama de bueno pero tonto, pero la realidad es que su personaje de Clouseau es extraordinario en su torpeza, impecable de su comedia física. El argumento es conocido porque se han hecho otras versiones de esta película pero vale recordarlo: Clouseau es un presumido detective francés que necesita averiguar la identidad de un ladrón de joyas que robó un diamante espectacular, la pantera rosa. Closeau bien podría ser un detective en la argentina, en donde los descubrimientos policiales se dan de carambola. No quiero arruinarles si finalmente agarra o no a los ladrones pero las persecuciones fortuitas son una parte importante de la receta de esta película. No es mejor que Lolita y que Being There… pero es la más famosa de Sellers y un clásico de la comedia. Y a los clásicos hay que mirarlos.

2) Dr. Strangelove (Kubrick, 1964)

Qué genial hubiese sido que la relación Kubrick-Sellers hubiese sido más productiva. En Dr. Strangelove se ve lo mejor de esta alianza cinematográfica, con un guión impecable y una dirección espectacular sumada a la impresionante capacidad de Sellers para improvisar y crear personajes con niveles de profundidad. Sellers no sólo interpreta a Strangelove, un científico alemán con reminiscencia nazi que crea una bomba atómica, sino también al pacifico presidente de Estados Unidos Merkin Muffley y a un Teniente Coronel chifladisimo.

La historia es compleja, porque tiene diferentes líneas narrativas, pero sigue el conflicto iniciado por un Jack. D Ripper (Sterling Hayden) que quiere iniciar un ataque nuclear contra la URSS en plena Guerra Fría. Es la pesadilla de cualquier ser humano de la época y Kubrick y Sellers la hacen comedia: burlándose de los políticos, de los científicos y de los militares que hacen posible un conflicto semejante. Los diálogos son de los más graciosos en la historia del cine y la recomiendo con fuerzas como unas de las mejores de Kubrick, mucho mejor que la hiperinflada A Clockwork Orange.

1) The Party (“La fiesta inolvidable”, Edwards, 1968)

Vi por primera vez “TheParty” en la casa de una amiga, obligada por su papá fanatico de Sellers. Le debo mucho a ese episodio fortuito, a las ganas de ese evangelizador de Sellers de crear en mí el amor por su comedia. Un amor que supieron ver los Python y que me llevó a descubrir el maravilloso mundo del humor inglés. Y es por esa iniciación que para mí, que suelo decir los nombres de las películas en su idioma original, la mejor película de Sellers será siempre “La fiesta inolvidable”. Pocas veces me reí tanto con una película como con la actuación de Sellers como el actor indio Hrundi V. Bakshi.

Hoy el contexto políticamente correcto del cine no se permitiría hacer una película en donde un hombre blanco de clase media se burla de los estereotipos raciales de una ex colonia. Pero eran los 60 y los estudios culturales recién estaban dando sus primeros pasos; nadie se cuestionaba la burla del “otro” como se hace hoy. Y esa libertad es lo que hace de “Una fiesta inolvidable” una película tan graciosa porque, es cierto: las diferencias culturales existen, están ahí, y son la base sobre la que se construyeron después muchos otros estilos de comedia, como el de Allen.

Es, también, una película rara. Pasan muchas cosas en muchos niveles, es como un “¿Dónde está Wally?” de sketches cómicos enganchados. “¿Por dónde pasa el gag en esta escena?”, se preguntará el espectador. Y la respuesta es aquí, allá, en todos lados. Es fantástico el trabajo de Sellers como Bakshi y todos los demás son segundos en sus pasos de comedia, en su espectacular capacidad para hacer reír. Si la enganchás en el cable, no la dejés ir, te lo digo yo.

@Florws

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