Top 5 – películas judías

Martes, 13 de marzo del 2012 11:19 am comentarios

Si es cierto que contar historias tiene que ver también con contar la propia -que en cada párrafo o cada escena hay también algo del autor- nadie lo hace mejor que la comunidad judía…

Muchas de las mejores obras de la literatura tuvieron autores que se animaron a hablar de, por ejemplo, cómo era crecer como un chico judío en Nueva York (Phillip Roth tiene algunas de las novelas más gráficas sobre el asunto) y detrás de muchos de los mejores monólogos de stand up había una chica judía quejándose de su bagaje cultural (Gilda Radner, Joan Rivers por nombrar a algunas). Hablar de lo que nos diferencia es la clave y algunas de las mejores películas con miembros de la colectividad como protagonistas son, también, de mis preferidas de todos los tiempos.

5)  Fiddler on the roof (“El violinista en el tejado”, Jewison, 1971)

El violinista en el tejado es, tal vez, una de las películas clásicas más significativas para la comunidad judía estadounidense. El contexto es importante en esta historia: en la rusia zarista de principios de siglo brotaban del suelo los sentimiento antisemitas. El protagonista de esta historia, Tevye (Chaim Topol) tiene que lidiar con mantener sus tradiciones religiosas y, al mismo tiempo, casar a sus hijas. Al ser un musical el violín que toca Topol sirve como metáfora de la vida miserable de la comunidad judía en esos tiempos turbulentos. La diáspora juega en esta historia triste un rol importante.

4)  Judíos en el espacio (Lichtmann, 2005)

Una de las comedias judías más graciosas que dio el cine argentino, Judíos en el espacio tiene un elenco más o menos desconocido en el cine pero que son caras conocidas de la televisión local: tal vez recuerden a Verónica Llinás como la co-equipper de Antonio Gasalla en muchos de sus sketches, a Beatriz Spelzini como la madre de Mariana en Montaña Rusa y a Romina Sznaider como la hija de Alfredo Casero en el sketch de la mamá judía en Chá chá chá. Papeles menores, tal vez, pero que las prepararon en la comedia para hacer de tres hermanas con vidas diferentes que se encuentran cuando a su padre intenta suicidarse. El rol principal acá lo juegan los jovenes: Santiago (Fernando Rubio) y Luciana (Luna Paiva), dos primos que se cachondean. Él es un romantico, ella una perra manipuladora. Pero más allá de la estructura de los personajes, algunos muy logrados, la historia de enrredos es lo que realmente vale en Judíos en el espacio porque demuestra que, más allá de las diferencias culturales, todas las familias son igual de inestables.

3)  Annie Hall (“Dos extraños amantes”, Allen, 1977)

Es injusto elegir a Annie Hall como una película judía. No cuenta una historia sobre la colectividad como “Judíos en el espacio” o “Un violinista en el tejado”. Y sin embargo, ¿qué clase de Top 5 sería este si no incluyera al papá de la neurosis en el cine, el tipo que hizo de quejarse de la religión y las tradiciones un estilo de vida? Annie Hall tal vez no sea más judía que Crimes and Misdemeanors pero un especialista encontrará, en aquella década de oro de Allen, que sus personajes siempre intentan resolver cuestiones de su vida personal. En el caso de Annie Hall la neurosis de los personajes- “la primera comedia nerviosa”, decían los carteles promocionales- y los chistes que el personaje de Woody Allen, Alvy Singer, hace sobre la religión la hacen una joya indispensable en la videoteca de cualquiera.

2)  Yentl (Streisand, 1983)

Yentl es la primera película de Barbra Streisand como directora, productora y actriz. Se trata de la vida de una chica judía, Yentl, en un pueblo de europeo a principios de siglo. Yently vive con su papá y cuando muere ella quiere seguir sus estudios en una escuela talmúdica pero ve limitadas sus posibilidades por ser una chica. Se corta el pelo y se viste de hombre para poder hacerlo. En la escuela, obviamente, se enamora de Avigdor (Mandy Patinkin), su mejor amigo, que está comprometido con otra mujer, Hadass (Amy Irving). Cuando la familia de su prometida se entera de que el hermano de Avigdor se suicido rechazan el casamiento y proponen una solución: que Hadass se case con Yentl. Hasta el final de la película Yently va a esconder su identidad pero a la hora de concretar va a tener que decir la verdad. ¿La amará Avigdor a pesar de todo? Un culebrón romántico que es válido por si mismo, sin importar la religión de sus protagonistas.

1) Esperando al mesías (Burman, 2000)

Amo las películas de Daniel Burman. Creo que sus películas son el cine judío argentino. La pongo primero porque es la que mejor retrata la vida de la colectividad en la argentina pero lo cierto es que todo el trío de películas de Burman protagonizadas por Daniel Hendler valen la pena. La triología comienza con Esperando al mesías en 2000, sigue con El abrazo partido, en 2003 y termina con Derecho de familia en 2006. En Esperando al mesías Ariel es un chico judío que vive con su papá que tiene una cafetería en el barrio de Once. Ariel, claro, no se queda quieto un minuto, habla rapidísimo, se cuestiona su identidad todo el tiempo. Su amiga de toda la vida, Estela (Melina Petriella) está enamoradísima y es la típica chica judía con la que su padre amaría que Ariel se case. Hasta el final Ariel va a rechazar su destino, como rechaza por momentos todo lo que tiene que ver con su familia, atravesado por una crisis existencial por la muerte de su madre. Se las recomiendo con ganas.

@Florws

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