Top 5: películas de Submarinos

Martes, 25 de enero del 2011 10:00 am comentarios

Un repaso sobre cinco películas fundamentales de este interesantísimo subgénero bélico no apto para claustrofóbicos.

Egos encontrados. Egos inflados. Suspenso. Humedad. Discusiones. Invisibilidad. Catástrofes. Secretos. Tensión. Vida. Muerte. Claustrofobia. Estas son algunas de las cosas que se pueden ver en películas ambientadas casi con exclusividad dentro de un submarino.

Enmarcado dentro del género de cine bélico, este subgénero explora como pocos otros las angustias, miserias, y valores humanos antes citados. Y estas son las 5 películas que creo mejor ilustran ese pequeño universo que saca lo mejor y lo peor de las personas:

5) CRIMSON TIDE (“MAREA ROJA”, Tony Scott, 1995)

No hubiese existido este film si no se hubiese filmado nuestro aclamado puesto #1.

Y no hubiese estado en el presente TOP 5 si no hubiese sido por las notables actuaciones que se pueden ver en el film. Sobresale claramente la de ese animal cinematográfico llamado Gene Hackman.

Su actuación es tan poderosa que logra eclipsar al mismísimo Denzel Washington, todo un portento de actor (joven en esa época, 3 años antes era prácticamente un desconocido).

Por suerte, este film pertenece a la época en la que su director, Tony Scott, aun no estaba tan nervioso con la cámara ni realizaba los montajes caóticos y desenfrenados que hace hoy día, por lo que tenemos un trabajo bastante digno.

El set de actores que se consiguió es de 1er nivel: los mencionados Hackman y Washington, Matt Craven, George Dzundza, y un muy joven Viggo Mortensen (mucho antes de ser Aragorn y el reconocido actor que es hoy en día).

El duelo actoral entre el experimentado Capitán (Hackman) y su 2do a bordo (Washington) es lo mejor de la película: el 1ro más preocupado por patearle el culo al enemigo al precio que sea, y el 2do llevando las órdenes de la Flota hasta las últimas consecuencias: el motín.

Un buen ejemplo de cómo excelentes actuaciones hacen que una película “del montón” realmente se destaque.

4) K-19 THE WIDOWMAKER (“K-19″, Katryn Bigelow, 2002)

La Oscarizada Katryn Bigelow, prestigiosa realizadora que gusta mucho de hacer películas bélicas, ambienta su film en las salas, camarotes y estrechos pasillos de un submarino soviético de 1961, o sea en una localización claustrofóbica, que, a falta de mayor dinamismo, adquiere un tono cuasi-documental, y una lograda atmósfera densa.

La exposición del accidente nuclear de un submarino soviético en aguas territoriales de los EE.UU. que pudo desencadenar una crisis internacional de similares proporciones a la de los misiles de Cuba (hecho real, por cierto), hace que la película tarde un poco en arrancar hasta en su 2da mitad, cuando mejora notablemente al hacerse por fin inteligible el problema del reactor nuclear del submarino. Los medios que se intentan poner en práctica para repararlo y las consecuencias que de no poder hacerlo les sobrevendrían tanto a ellos como a la paz mundial.

El film obvia exponer el contexto político, centrándose en el sacrificio de una tripulación puesta en la situación de elegir entre sus vidas y la paz del mundo, y en el duelo personal del comandante del submarino puesto a dedo por la flota soviética (Harrison Ford, demostrando que es un buen actor), cuya intolerancia y perfeccionismo lleva la crisis al límite con el anterior comandante (un pasional Liam Neeson), recientemente degradado a 2do al mando por su excesiva humanidad y empatía con la tropa. Dicho duelo, en el que se basa casi todo el aspecto humano del argumento, resulta atrapante.

Ah, el diseño y escenografía del submarino ruso de 1961 es simplemente per-fec-to.

3) ENEMY BELOW (“DUELO EN EL ATLANTICO”, Dick Powell, 1957)

Un submarino alemán que navega por el Atlántico para encontrarse con un buque corsario del que debe recoger cierto código naval, es interceptado por un destructor de la marina estadounidense. A partir de ese momento se establece una intensa persecución entre ambos buques y una lucha de ingenio entre sus respectivos capitanes por adelantarse al otro.

Esta película reúne todos los elementos necesarios para captar la atención: un ritmo narrativo intenso, una buena puesta en escena, y un guión inteligente. Los actores que dan vida al capitán del submarino alemán (Curt Jurgens) y al del destructor estadounidense (Robert Mitchum) están enormes, logrando interpretaciones realmente creíbles. Los efectos visuales han quedado un tanto arcaicos, pero son muy buenos para la época.

Lo mejor sin dudas es el duelo psicológico entre ambos capitanes, como el duro e intuitivo capitán del destructor se va adelantando a los movimientos del submarino, hasta que el competente capitán alemán encuentra su oportunidad de contraatacar. Las escenas finales del duelo entre ambos buques resultan muy emocionantes.

Una película bien estructurada, de notable factura, y con 2 actores en estado de gracia.

2) DAS BOOT (“EL BARCO”, Wolfgang Petersen, 1980)

Muchos la consideran la cumbre del subgénero de submarinos, y curiosamente se trata una película alemana, no estadounidense. Sólo he visto la versión original de 210 minutos, pero reconozco que me encantaría ver la de 330 (“Director’s Cut”, 1997). Eso sí tiene que ser una experiencia cinematográfica.

En 1941, un submarino alemán parte con la misión atacar a los navíos mercantes británicos que encuentre en su ruta desde el Mar del Norte hasta el Mediterráneo. A bordo va un corresponsal enviado por el Ministerio de Propaganda Nazi para documentar fotográficamente la patrulla de combate del submarino. Los tripulantes se verán enfrentados a los peligros propios de la guerra y a la tediosa y claustrofóbica existencia en el interior del buque (un submarino en 1941, no quiero ni pensarlo…)

Lo realmente grandioso de esta película es la dirección de un joven Wolfgang Petersen pre-Hollywood, las increíbles interpretaciones, la música, y una ambientación y fotografía que son inigualables.

Los submarinos fueron los niños mimados de los nazis y pieza esencial de su Armada, y sus mandos y tripulación tenían una especial lealtad hacia Hitler, y este punto es quizás el único que hace ruido: el inexplicable corte anti-nazi de casi todo el personal del barco. Supongo que necesitaban venderla en EE.UU…

Todo lo demás es maravilloso, una de esas películas que se merece tener y que nos demuestran que en el cine todo es posible.

La madre de todas las criaturas.

1) THE HUNT FOR RED OCTOBER (“LA CAZA AL OCTUBRE ROJO”, John McTiernan, 1990)

Es la 1ra adaptación cinematográfica de una novela de Tom Clancy, conocedor por excelencia de la Guerra Fría, cuyos libros devoramos varios de nosotros durante los años ’80 y ’90. Aquí aparece por 1ra vez el analista de la CIA Jack Ryan, que debido al éxito del presente film obtuvo su correspondiente saga cinematográfica. La mejor de todas ellas es, para quien firma, la que nos ocupa, donde Ryan es un personaje secundario pero que sirve de hilo conductor a través de todo el relato.

El papel mencionado cayó en manos de un joven Alec Baldwin, y su antagonista, el capitán de navío soviético Marko Ramius, es interpretado por el gran Sean Connery.

Su “Ramius” pertenece a la mejor época del actor: el escocés había ganado un merecido Oscar por su labor en “The Untouchables” (“Los Intocables”, Brian De Palma, 1987), para luego ganarse nuestro corazón de la mano de Spielberg dando vida al padre del legendario Indiana Jones. Su imponente presencia, su portentosa voz, su innato talento, y el cariño que la cámara parece sentir por él, ayudan a vestir el personaje más carismático de la función.

Una función que sirve en bandeja a McTiernan, maestro del cine de acción, la posibilidad de demostrar nuevamente su total dominio del ritmo y de narrar con gran sentido de la emoción.

Dosifica muy bien el suspenso, y aunque en los 1ros momentos desconocemos las verdaderas intenciones de Ramius, en el que es mostrado como alguien capaz de matar con sus propias manos, luego se da vuelta a la tortilla y el “RED OCTOBER” se convierte en presa común de americanos y rusos: ambas potencias, por sus propios motivos y paranoias, lo quieren mandar sin escalas al fondo del atlántico.

McTiernan cambia las escenas de acción física por dinamismo dentro del claustrofóbico submarino y los despachos gubernamentales a través de un montaje ágil y preciso, y una puesta en escena milimétrica, sumado a unos diálogos muy eficientes logrando mantener el interés sin que decaiga lo más mínimo.

El plantel de actores realmente envidiable: el propio Connery, Scott Glenn, Sam Neill, James Earl Jones, y Stellan Skarsgård.

La película influyó en la realización de posteriores films ambientados en submarinos de corte moderno, siendo los casos más directos nuestros puestos #3 y #5.

Una de las más grandes películas bélicas jamás filmadas.

Leonardo Serrano

@Grositud

Etiquetas:

Comentarios

  1. Jorge dice:

    Como puede ser, que dentro de las top 5 películas de submarinos, no esté 20000 leguas de viaje submarino??? :O

    alta página!

  2. Leo dice:

    Jorge, el Nautilus no era un submarino de guerra ;)

Más Loco x el Cine